Quizás no era importante

No lamento ser yo quién te lo diga, y lo hago por aquello de ir directo al grano. Me estás doliendo hasta en la madre, y eso, que no llegué a besarte tanto. No suelo pintar ni definir historias tan ligero, pero esto ya me sabe a despedida. Que si fuera solo el desamor no doliera tanto, como en este momento la decepción me lastima. Así como cuando se te rompen los cristales del alma, así como si a las estrellas les derritieran su brillo. Si me preguntas a mí aún no sé si pueda, pero algo si me queda muy claro; No pertenecemos al amor que nos pone el cariño a prueba. No nos pertenecemos…quizás el amor no era tanto.

Que sí, te quiero y jamás podré negarlo. Que sí, te extraño tanto que hasta que me enveneno.

Pero el amor no cuestiona la presencia, ni condiciona la existencia queriendo.

Quizás es imposible que nos queramos a ratos. Quizás es ridículo siquiera que lo intentemos.

Mientras va pasando el tiempo que me borras de tu vida, van mis dedos escribiéndote ajeno en el papel… ¿Quién lo diría? De tantas marcas lindas que me heredaste, hoy vas estrenándome una herida. Y de tanto que pudiera escribir en la vida, heme aquí entre la pared y esta despedida, con el corazón apretándome hasta el rincón más escondido de mi existencia. Pero es tarde ya para volver a dibujarte, se me quieren acabar los colores.

Aunque debo ser yo quién te lo diga…

Tú siempre serás el terco desconocido de mi melancolía.

Y yo la loca romántica que te quiso tanto.

Quizás no era importante que nos quisiéramos tan hondo.

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