Memorias de viaje… (Junio 2016)

 

Detengo el vuelo para observarme las raíces. Algunas hojas caen suavemente golpeando el suelo de cemento que arde bajo mis pies. Otras, en cambio, florecen. Renacen con el sol golpeándome la piel que se me transforma. Renacen con el viento soplando sutilmente mi rostro desnudo y limpio. Ando despeinada, libre y ante los demás, sola. Pero me acompaño yo. Me acompaño para guardarme en lugares, para crecer en vida, para almacenar recuerdos y superar pasados, correr de vicios y entender promesas.

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