Dicen que cuando un amor se va es porque nunca fue amor verdadero, eso dicen, yo no lo creo así. A veces solemos pensar que el estar enamorado y ser feliz es una meta, la más deseada por el ser humano. Pensamos que el llegar a ella lo justifica todo. He ahí en donde nos equivocamos, la felicidad es un estilo de vida, una desición propia, la más consciente y clara que un ser humano debe tomar en toda su vida. Y la primera parte de ella es la aceptación. Aceptar que eres un ser humano de luz y que por ende puedes dar luz a los demás es un acto genuino que debe llevarse a cabo a diario. Con una sonrisa, una palabra de amor, un abrazo, una ayuda a quien la quiera y un consuelo a quien lo necesite aceptamos ser felices con nosotros mismos sin contar que también hacemos felices a los demás. «Haz que lo que eres y haces se refleje en tí mismo como una respuesta a tus actos».
» Después de haber comenzado por el principio», como diría una gran amiga mía, hablemos del amor de pareja, de esas que dicen ya no quererse mas, de esas que se rinden por tomar el camino más fácil y cómodo. Con la despedida de un amor llegan a nosotros muchos de sus recuerdos, ésos que siempre estuvieron ahí y que simplemente dejamos de verlos por tener prioridades equivocadas. El amor no se acaba, lo acabamos nosotros mismos. Lo acabamos en nuestro interior individualmente. A veces los seres humanos cambiamos de perspectiva en la vida porque no estamos claros de lo que queremos y olvidamos que debemos aceptarnos primero como un ser humano que hoy por hoy acepta ser feliz. Cuando desviamos la mirada del camino del amor y de la decisión de ser feliz como persona y como pareja, se cuelan las inseguridades, los corajes, las peleas, los insultos, las heridas, los pasados, las amistades que dañan, los complejos y cobardemente escogemos el camino más fácil, renunciar.
No hay persona perfecta en el mundo, pero sí somos seres de luz y somos capaces de amar y de hacer cosas extraordinarias para nosotros mismos y para la humanidad que es más hermoso aún. Un amor nunca suele ser fácil, la unión entre dos personas conlleva mucho compromiso individual y de pareja; pero si decides ser feliz como persona cada día de tu existencia, sin duda alguna harás feliz a quien camina la vida a tu lado. Habrán muchas excusas y razones que el ser humano elabora para renunciar cuando la pareja enfrenta un nuevo problema. Solo eso son, excusas. Excusas para no dedicar tiempo, excusas para no atarse físicamente, excusas para no tener que soportar los momentos difíciles. Podrán pasar años y años en un matrimonio, podrá existir la rutina, el cansancio, los cambios físicos y los mentales pero nunca debes dejar de aceptar que eres un ser de luz y que hoy por hoy decides ser una persona feliz y hacer feliz a quien está a tu lado acompañandote en el camino de la vida. Hoy, HOY es un día, una oportunidad de mejorar, de ser feliz, de ser mejor ser humano del que fuiste ayer. No acabes el amor que hay en tí para ti mismo ni para los demás. Ser feliz es un estilo de vida, una decisión propia que se toma a diario. Hoy, decide amarte a tí y a esa persona, hazte feliz haciendola feliz a ella con un beso, unas palabras, un regalo o con una simple mirada genuina en la que vea la luz que hay en tí y pueda reflejarse en ella.
Megy Cuesta Mella
